COMENTARIO DEL CONDE LUCANOR: CUENTO X

 COMENTARIO DE TEXTO

LOCALIZACIÓN

El siguiente comentario analiza el cuento X del Conde Lucanor titulado “Lo que ocurrió a un hombre que por pobreza y falta de otro alimento comía altramuces”. El texto pertenece a la obra “Cuentos del Conde Lucanor” escritos por Don Juan Manuel, autor representante de la prosa medieval del siglo XIV. Se trata de un texto de género narrativo porque relata hechos, en este caso, ficticios y, concretamente, es un cuento o ejemplo (enxiemplo) de finalidad didáctica y moralizante, subgénero caracterizado por su brevedad. 


El ARGUMENTO trata de cómo el Conde Lucanor está preocupado por la pobreza a pesar de ser rico. Plantea el problema a Patronio, su consejero, y este le cuenta la historia de dos hombres que, habiendo sido muy ricos, lo perdieron todo. Uno de ellos se hizo tan pobre que no tenía qué comer y solo encontró altramuces. A medida que los comía tiraba las pieles. De repente, se dio cuenta de que detrás venía otro hombre que las recogía para comérselas. Así se consoló al ver que había alguien que estaba peor que él.  Incluso volvió a recuperar sus bienes. El Conde calma su preocupación al aplicar el consejo y Don Juan Manuel incluye el cuento en su colección. 


A la hora de analizar la ESTRUCTURA del cuento diferenciamos 5 partes:

1ª parte: “Otro día (...) congoja”: Planteamiento del problema: el conde Lucanor expresa una preocupación a su consejero Patronio y le pide consejo. Al conde no le falta de nada pero le preocupa la posibilidad de ser pobre.


2ª parte: “Señor Conde (...) volvió a ser rico”: Patronio le cuenta un cuento relacionado con el problema que le preocupa: el caso de dos hombres que perdieron sus bienes y tras mucha necesidad uno logró recuperar su riqueza.


3ª parte: “Y vos (...) con los vuestros”: Consejo: Patronio hace una reflexión sobre el sentido del cuento y su aplicación al caso, y aconseja a su señor. Dios no quiere que haya alguien que lo posea todo. Debemos aceptar lo que Él quiera depararnos. Otros más ricos que el conde serán desgraciados por no poder ayudar a sus vasallos en la misma medida que él lo hace.


4ª parte: “Al conde le agradó (...) que se encontraba”: Aceptación: el conde acepta y agredece el consejo de Patronio.


5ª parte: “Y viendo don Juan (...) un día encontraréis”: Moraleja: Don Juan Manuel, el autor, ya fuera de la narración, recoge el cuento y lo remata con un pareado, que, a modo de moraleja, sintetiza la enseñanza. La pobreza (o cualquier otro contratiempo) no debe hacernos sentir desgraciados, pues siempre es posible que existan otros más infortunados.


El enxiemplo X tiene una doble estructura narrativa: una narración principal, protagonizada por el conde Lucanor y Patronio, y una secundaria, el cuento, protagonizado por los dos hombres pobres. Esta última narración se integra en la principal y es la que encierra la esencia didáctica del enxiemplo.  Dicho de otro modo, el cuento se enmarca en una situación en la que el conde Lucanor pide consejo a Patronio sobre un asunto que le preocupa, y este le cuenta una historia cuya enseñanza moral se puede aplicar a su caso y finaliza con una explicación de la moraleja que se extrae de su contenido.

Esta doble estructura hace que los elementos narrativos aparezcan duplicados y así los analizaremos en las dos narraciones.

El TEMA es la aceptación del destino con resignación y con confianza en la voluntad de Dios puesto que, aunque sea una situación mala, siempre podría ser peor.


En cuanto al NARRADOR hay narración de doble nivel, es decir, dos narradores: uno el que cuenta la historia del Conde y Patronio; el otro, el propio personaje, Patronio, se convierte en narrador de segundo nivel, es decir, del cuento que le relata al conde para transmitirle el consejo.

El de primer nivel es un narrador externo omnisciente que cuenta una historia conocida, pasada y sabe todo sobre los personajes. Relata la conversación mantenida entre el conde y Patronio. “Al conde le agradó mucho lo que dijo Patronio (…).

Respecto a la narración secundaria, el narrador es Patronio, personaje de la acción principal, que tiene respecto a esta historia una perspectiva omnisciente, ya que conoce su inicio, su desarrollo y su final.


La referencia a don Juan Manuel al final del texto deja claro que el narrador no es el autor.”Y viendo don Juan que el cuento era muy bueno, lo mandó poner en este libro e hizo los versos…”

Por lo que respecta a los PERSONAJES, la narración principal está protagonizada por el conde Lucanor y su consejero Patronio. Son personajes simples, sin complejidad psicológica, que representan diferentes clases sociales, el señor y el criado. Cada uno tiene una función en el cuento: el consejero y el aconsejado. Se trata de personajes planos; si acaso se puede apreciar cierta evolución psicológica, en el conde, a partir de su reflexión sobre el consejo de Patronio. Por su conversación podemos deducir que el conde es un joven sin experiencia y que Patronio es un hombre de cierta edad cuya sabiduría y sentido común hacen que Lucanor le respete y le pida consejo. Entre ellos hay una relación cercana: cada uno está en su plano social y las fórmulas de tratamiento con que se hablan revelan esta relación; el conde tutea a Patronio y se dirige a él por su nombre, mientras que este le trata de “vos” y de “señor conde Lucanor”.


En la segunda narración  los personajes tampoco están descritos, y únicamente los conocemos a través de la información que proporciona el narrador y a través de sus palabras (reproducidas por este en estilo indirecto). Se trata de dos hombres que fueron ricos y que perdieron toda su fortuna, llegando a quedar en la más absoluta miseria. Estos personajes son asimismo simples, pero en el desenlace conocemos cómo uno de ellos evoluciona, saliendo de aquella pobreza.


Hay que señalar también las continuas referencias a Dios en el relato, al que se cita en cinco ocasiones. En la Edad Media resulta fundamental la presencia de Dios en todos los aspectos de la vida. El conde posee sus bienes gracias a Dios: “Dios ha hecho el mundo según su voluntad y ha querido que todo esté bien, no ha permitido que nadie lo posea todo. Mas, pues en tantas cosas Dios os ha sido propicio y os ha dado bienes y honra…” Y gracias al consejo de Patronio, pero también con la ayuda de Dios, consigue superar su angustia por la pobreza. De igual forma, el hombre pobre que comía altramuces salió de la pobreza con su esfuerzo y con ayuda de Dios. No es un mensaje pesimista ya que esa aceptación encierra una esperanza, una confianza en la justicia de Dios Padre.


En cuanto al MARCO NARRATIVO, son escasos los datos referidos al espacio y el tiempo en ambas narraciones. No obstante, podemos señalar la referencia temporal “Otro día” al comienzo del ejemplo en la narración principal. Por otro lado, en el cuento de los hombres hay ciertas referencias temporales: después, mientras, ahora. Y de las espaciales: a sus espaldas, al suelo.


Para analizar LA LENGUA y EL ESTILO estudiaremos los modos del discurso.

Se trata de una narración en la que, más que la anécdota, lo importante es el propósito didáctico.Ya hemos dicho que es una estructura de relato enmarcado (cuento dentro de otro relato).

La acción de la narración principal es sencilla, lineal: se suceden los hechos uno a continuación del otro, sin saltos temporales. Tan solo al final nos indica el desenlace, con el cambio de actitud del conde. Dentro de esta se incluye la narración secundaria, aunque por su contenido es fundamental: el cuento de los hombres pobres que comían altramuces. También es una narración lineal, sencilla, con alguna referencia al pasado (hubo un tiempo en que sus protagonistas fueron ricos) y con un resumen al final, en el que se desvela el desenlace que tuvo el protagonista.


Al ser narraciones, predominan los verbos que marcan el desarrollo de la acción. La mayoría están en pasado, salvo en el planteamiento, en el que el conde expone su situación en presente (“... sé que mis propiedades son ricas y extensas, pero a veces me siento tan acosado…”) y cuando Patronio aplica el consejo al problema del Conde. Aquí hay mayor variedad de tiempos verbales, entre ellos futuro, condicional e imperfectos de subjuntivo (órdenes en negativo, consejos, deseos, condiciones, etc.) además del presente (“pensad que otros más ricos y de mayor dignidad que vos estarán tan apurados que se sentirían felices si pudiesen ayudar a sus vasallos, aunque fuera menos de lo que vos lo hacéis con los vuestros”). 

En la moraleja están en subjuntivo (“...nunca os desaniméis…”) y futuro. 


En el cuento de los hombres aparecen, prácticamente todos los verbos en pasado: en pretérito perfecto simple para las acciones puntuales (llegó, no halló, notó…), imperfecto para las descriptivas (“mientras los comía, seguía llorando y echaba las pieles tras de sí”), y el pluscuamperfecto para acciones pasadas respecto a otro pasado: (“vio que comía los altramuces que él había tirado al suelo”, “os dije que también había sido rico”).



El diálogo de los personajes se reproduce tanto en estilo directo, mediante guiones: “-Señor Conde Lucanor -dijo Patronio-, para que …”; como en estilo indirecto a través de las palabras del narrador: “El conde le pidió que le contase lo que les había sucedido”. Los verbos principales en este caso están en pretérito perfecto simple y los otros en pretérito pluscuamperfecto, imperfecto de subjuntivo, etc.

En cuanto a los personajes del cuento sus voces nos llegan a través del estilo indirecto: “preguntó al otro por qué se comía las pieles que él tiraba. El segundo le contestó que había sido más rico que él, …”

La sintaxis es sencilla, con predominio de oraciones simples y coordinadas. Pero se pueden encontrar también oraciones compuestas, más extensas, como es el caso de la explicación de Patronio:

“Mas, pues en tantas cosas Dios os ha sido propicio y os ha dado bienes y honra, si alguna vez os falta dinero o estáis en apuros, no os pongáis triste ni os desaniméis, sino pensad que otros más ricos y de mayor dignidad que vos estarán tan apurados que se sentirían felices si pudiesen ayudar a sus vasallos, aunque fuera menos de lo que vos lo hacéis con los vuestros.”

No abundan las descripciones; las más llamativas hacen referencia a las “propiedades que son ricas y extensas”, a los altramuces “que son tan amargos y tienen tan mal sabor” y al estado de ánimo del Conde “tan acosado, consolado, ricos, pobres, felices”. 

Se observan sustantivos, adjetivos y verbos que podemos agruparlos en tres campos semánticos fundamentales en torno a:


  1. la propiedad y la pobreza: bienes, mercedes, propiedades, ricas, extensas, pobreza, rico, posea, dinero…

  2. a la acción de comer: comer, alimentarse, escudilla, altramuces, hambriento, comida, amargos, mal sabor, hambre, comérselos, comía, comiendo…

  3. a los sentimientos: acosado, congoja, consuelo, esforzarse, llorar amargamente, llorando, pesar, pena, alegraba, consolado, desesperarse, agradecérselos, consuelo, triste, desaniméis, apurados, felices, consoló, acosados…


Ya fuera de la narración, don Juan Manuel remata el enxiemplo con una moraleja expresada en un pareado compuesto por dos versos alejandrinos (7+7), que riman en consonante -éis, en los que sintetiza el mensaje del cuento y da la clave para interpretarlo: Por padecer pobreza nunca os desaniméis,

porque otros más pobres un día encontraréis.”


En cuanto a figuras retóricas, podemos encontrar algunas como:

  • Hipérbole: Me da igual la muerte que la vida.

  • Derivación (palabras de una misma raíz léxica, vinculadas en una misma unidad sintáctica): (1) Al acordarse de cuán rico había sido y verse ahora hambriento, con una escudilla de altramuces como única comida, pues sabéis que son tan amargos y tienen tan mal sabor, se puso a llorar amargamente.     (2)…si alguna vez os falta dinero o estáis en apuros, (…) pensad que otros más ricos y de mayor dignidad que vos estarán tan apurados que…

  • Estructuras paralelas: Bien sé que… y sé también que…

  • Estructura bimembre de sinónimos: Estando él con este pesar y con esta pena…


En resumen, Don Juan Manuel escribe en prosa, para que el mensaje resulte más cercano al lenguaje hablado y llegue con más facilidad a los destinatarios. Utiliza un estilo culto, pero con un lenguaje claro y comprensible, expresado con una sintaxis sencilla y adornado con muy pocos recursos retóricos, de modo que el mensaje llegue nítido al receptor y sea eficaz. Utiliza el castellano, para que todos lo entiendan. Se transmite a través de una narración, lo que le confiere amenidad. Y sobre todo, tiene una finalidad didáctica: los cuentos encierran un contenido moral, y muchas veces también social.


A modo de CONCLUSIÓN, encontramos tres diferentes planos de la realidad, dispuestos en forma de círculos concéntricos:

  • Los hombres pobres del cuento.

  • El conde Lucanor y Patronio, en el marco en que se inserta el cuento.

  • Don Juan Manuel, que manda que se escriba el “enxiemplo” y añade los versos finales, en el plano de la creación literaria.


A pesar del paso de los siglos, el mensaje moral tiene validez universal: hemos de conformarnos con lo que el destino nos depare, esforzándonos por mejorar, pero tratando de encontrar la felicidad en nuestra realidad cotidiana; por eso tenemos que agradecer a la vida lo que nos ha dado, conscientes de que habrá muchos que tengan menos que nosotros y que se contentarían con encontrarse en nuestra situación.


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